Haz el test de ansiedad de forma gratuita y con resultado inmediato. Está basado en el GAD-7 (Generalized Anxiety Disorder-7), un instrumento de cribado reconocido por la comunidad científica internacional para la ansiedad generalizada.
Este test sirve para orientar, en ningún caso para diagnosticar: un proceso diagnóstico es más largo y siempre incluye una entrevista clínica con un profesional.

La ansiedad es una respuesta natural del cuerpo ante el estrés, pero cuando se vuelve persistente o desproporcionada puede convertirse en un problema que afecta al día a día. Se manifiesta con síntomas físicos y emocionales de intensidad variable, y suele mejorar con ayuda psicológica adaptada a cada caso.
Si sospechas que puedes tener ansiedad, lo primero es acudir a un psicólogo y contarle tus preocupaciones. Si quieres, también puedes fijarte en los síntomas: pueden ser físicos (tensión, taquicardia, problemas de sueño) o psicológicos (preocupación excesiva, dificultad para concentrarse). Ningún síntoma aislado permite un diagnóstico por sí solo: hace falta valorarlos en conjunto, algo que corresponde a un profesional.
El GAD-7 es un instrumento validado científicamente y ampliamente utilizado en la práctica clínica. Aun así, un test online por sí solo no sustituye una evaluación profesional completa.
No. El resultado es orientativo y no constituye un diagnóstico. Si el resultado te preocupa, coméntalo con un psicólogo para que pueda interpretarlo correctamente y valorar contigo los siguientes pasos.
El GAD-7 tiene 7 preguntas y se completa en 2-3 minutos. Al terminar recibes el resultado al instante, sin necesidad de registrarte.
La ansiedad puede causar dolor u opresión en el pecho por la tensión muscular o la hiperventilación. Aun así, es importante que cualquier dolor en el pecho sea evaluado por un médico para descartar otras causas. Si el origen es la ansiedad, un psicólogo puede enseñarte estrategias para controlar los síntomas y reducir su impacto.
Puede manifestarse con síntomas físicos (taquicardia, tensión muscular, sudoración, mareo) y psicológicos (preocupación excesiva, irritabilidad, dificultad para concentrarse). La combinación e intensidad varía de una persona a otra.
Si has tenido uno o más ataques de ansiedad, es recomendable consultar con un profesional de la salud mental para valorar la situación. Durante el ataque, puede ser útil realizar respiraciones lentas y profundas, como la respiración diafragmática, o centrar la atención en los estímulos del entorno utilizando los sentidos. Aunque la experiencia puede resultar muy intensa, el momento de mayor intensidad del ataque suele disminuir en pocos minutos.
No hay una fórmula única: suele combinar cambios en hábitos de vida, técnicas de gestión del estrés y, en muchos casos, terapia psicológica que ayude a identificar y modificar los patrones de pensamiento que la mantienen.
Un episodio puntual suele remitir en minutos u horas, pero si los síntomas se mantienen semanas o afectan a tu día a día de forma continuada, es recomendable buscar ayuda profesional en vez de esperar a que desaparezca sola.
Escuchar sin juzgar, evitar minimizar lo que siente y acompañarla a buscar ayuda profesional si lo necesita, son formas útiles de apoyar a alguien con ansiedad, sin intentar sustituir el papel de un psicólogo.
Surge de la interacción entre factores biológicos, psicológicos y del entorno: situaciones de estrés mantenido, predisposición personal o experiencias vitales pueden influir. Un profesional puede ayudarte a entender qué la está generando en tu caso.